Compañeros de juego

Diana Beláustegui

DOI: https://doi.org/10.32997/RVP-vol.14-num.2-2020-2788

Resumen

Cuando invitaba a sus amigos a jugar, su madre, una mujer gorda, propensa al mal humor, solía abrir la puerta y quedar parada ocupando todo el ancho de la abertura, con las piernas fofas llenas de várices abiertas y las manos en las caderas, observando.

Texto completo:

PDF

Enlaces refback

  • No hay ningún enlace refback.