Literatura especulativa y poshumanismo en el siglo XXI

María Laura Pérez Gras
(CONICET-UBA-USAL)



El objetivo central de este dossier es la lectura crítica de un corpus literario escrito por autores latinoamericanos y publicado en estos últimos años, cada vez con mayor presencia, al que llamamos literatura especulativa, en tanto denominación genérica para un grupo de géneros que no pertenecen al realismo en su sentido más clásico. Lo especulativo se encuentra determinado por lo que Darko Survin denominó novum, esto es, un elemento o conjunto de elementos que postula algo “nuevo y extraño” dentro de la obra y provoca un “extrañamiento cognoscitivo” respecto de su momento de producción o “momento cero” (Suvin, 1984: 26). Este novum puede darse de diversas maneras, pero una característica general de la literatura publicada en el siglo XXI es la presencia de un explícito sentimiento de desencanto: se observa una notable predominancia de la distopía por sobre la utopía. Se trata de un rasgo de la posmodernidad (Vattimo, 1986) y de la creciente debacle ecológica, sanitaria y humanitaria mundial (Žižek, 2012).

En el plano latinoamericano, consideramos que esta tendencia literaria se ve profundizada por la crisis económica y político-institucional, por lo que muchas de las ficciones contemporáneas utilizan la distopía como cronotopo sobre el que proyectar los miedos actuales y convertir escenarios conocidos en mundos de pesadilla o de futuros en ruina. No obstante, no podemos hablar de “anticipación” en el mismo sentido que tradicionalmente lo hizo la ciencia ficción pues el concepto se vuelve obsoleto ante las crisis ecológicas, climáticas, sanitarias y sociales del presente. En consecuencia, nos aferramos a la idea de lo “especulativo”, como concepto que, en el plano literario, da mayor cuenta de la asimilación de los planteos de un poshumanismo crítico, que son, en los términos de Osvaldo Di Paolo, la descentralización del individuo y la manifestación del caos, el miedo y el enfrentamiento de fuerzas opuestas que, entre la soledad y el peligro, conducen a la hipotética destrucción del género humano, en oposición a promesas evolucionistas. El poshumanismo que se manifiesta en esta literatura no se refiere solo a las transformaciones del hombre desde lo biológico en su interacción con la tecnología, sino también en su relación con el entorno; por ende, contempla los problemas ecológicos, alimentarios, vinculares intra- e inter- especies, que esta metamorfosis pueda generar. En especial,aparecen los dilemas sociales, éticos y morales que dicha “evolución” puede acarrear. Si la dignidad humana está fundada en la consideración de cada ser humano como único e irrepetible, y sus relaciones con los otros seres de su especie se basan en el reconocimiento respetuoso de sus similitudes y diferencias, un individuo modificado biotecnológicamente o alterado por los avances tecnológicos o por la contaminación que estos generan puede constituirse en una amenaza de la dignidad humana y de las relaciones interpersonales así entendidas. En consecuencia, el poshumanismo daría cuenta de “[…] la pérdida de la capacidad del individuo de utilizar la razón para solucionar problemas sociales y culturales, llevándolo a depender de dinamismos inadecuados que lo excluyen de una posición privilegiada” (Di Paolo, 2012:41-42).

Los artículos que este dossier reúne estudiande qué manera la literatura abordaestosdebates epistemológicos sobre el poshumanismo, desde una perspectiva latinoamericana, a partir un corpus determinado de narrativa especulativa contemporánea que procedemos a detallar.

En el primer trabajo, titulado “La mirada que engulle en Cadáver exquisito de Agustina Bazterrica”, Berenice Romano Hurtado analiza esta novela en la que se exploran diversos niveles de lo que se define como humano, hastalos extremos en los que lo posthumano desata formas de la marginación sin precedentes a partir delconsumode los cuerposde un grupo de personas destinadas para la producción de carne, lo que provoca el completo trastocamiento delos valores sociales y morales. Romano Hurtado explica que la obra de la argentina Bazterrica destaca comportamientos y escenarios que no son ajenos al presente. A través de la perspectiva propuesta por Jacques Derrida y los Animal Studies, junto con artículos relacionados con la trascendencia de lo humano en la ciencia ficción, la autorabusca examinar los temas del cuerpo, la mirada y el otro como extraño. El objetivo es reconsiderar la importancia de la literatura especulativa en relación con los límites y excesos de lo que se considera humano, poshumano o inhumano.

El segundo artículo, escrito por Lucía Caminada, se titula “Chaco weird: desbordes, catástrofes y políticas corporales. Carlos Busqued, Liliana Colanzi y Mariano Quirós”. Allí Caminada estudia las novelas Bajo este sol tremendo (2009), de Carlos Busqued, Una casa junto al tragadero (2017) y Río negro (2011), de Mariano Quirós,ambos escritores argentinos, y el cuento “Chaco” incluido en Nuestro mundo muerto (2016), de la autora boliviana Liliana Colanzi. Se ocupa de analizar la relación entre el medio ambiente, los desperdicios y la caracterización de paisajes hostiles en busca de una clave de lectura para abordar la literatura especulativa en relación con el weirden la zona del Chaco rural y las políticas medioambientales devastadoras, teniendo en cuenta el cruce entre territorio, monstruosidad, corporalidad y ecología. Explicita que se recurre a ciertos enfoques teóricos para estudiar lo raro (Fisher, 2016) en el marco de las políticas de la destrucción (Heffes, 2013) y materialidades vibrantes (Bennet, 2022) en tierras de trance (Anderman, 2018).

El tercer artículo del dossier, “El cuerpo perdido, una aproximación al cuento de ciencia ficción latinoamericano contemporáneo”, escrito por Lucía Vazquez, trabaja con una selección de cuentos pertenecientes a la antología de ciencia ficción compilada por el chileno Rodrigo Bastidas, El tercer mundo después del sol, que ofrece un panorama contemporáneo de la ciencia ficción latinoamericana. La autora se propone demostrar que, a partirdel trabajo que los textos realizan con los cuerpos, en el contexto de las ideas del poshumanismo (Braidotti, 2015; Hayles, 1999; Maguire, 2021; Vint, 2021), “lejos de seguir preguntándose por el supuesto retraso tecnológico y la imposibilidad de una ciencia ficción en Latinoamérica, la antología demuestra que hay una producción abundante y particularísima”.

El cuarto trabajo, escrito por Daniel Del Percio, se titula “Tres Apocalipsis bizarros: Metamorfosis del zombi en la literatura argentina”, e indagasobre la evolucióndel simbolismo del muerto-vivoen la modernidad, en particular, del capitalismo, hasta llegar a suspeculiares apariciones en la literatura especulativa argentina contemporánea. Del Percio trabaja con las novelas Berazachussetts (2007), de Leandro Ávalos Blacha, Ultra Tumba (2020), de Leonardo Oyola, y El viento de la pampa los vio (2021), de Juan Ignacio Pisano, como tres metáforas, distintas pero convergentes, de la prolongada crisisque atraviesa la nación en varios planos, inserta en la descomposición general de los ideales de la modernidad como consecuencia del capitalismo salvaje.A pesar de referir al zombi desde diferentes concepciones –el cadáver esclavo, el cadáver devorador o el monstruo como resto patógeno de lo humano–, las tres novelasexpresan una profunda nostalgia del Humanismo a partir de su negación.

En el siguiente artículo, “El mal de palabra y la vida sin más. Apuntes para una historia desfigurativa de la literatura latinoamericana”, de Carolina Grenoville, se abordan tres cuentos: “El mundo de arriba y el mundo de abajo”, de la escritora ecuatoriana Mónica Ojeda, y “Chaco” y “Nuestro mundo muerto”, de Liliana Colanzi. A pesar de que el espacio natural ha tenido siempre un papel central en la narrativa latinoamericana, aparecen como una novedadcierta conciencia ecológica y un sentido de urgencia que visibilizan y cuestionan los modos vigentes de explotación de los recursos naturales y la falta de intervención sobre las causas y los efectos del cambio climático. Este trabajo se propone reconstruir una historia desde el prisma que ofrecen estos cuentos latinoamericanos: la presentación del paisaje como zona de no-conocimiento,dentro de este nuevo paradigma.

Por último, el artículo “Infancia y distopía en la eco-narrativa especulativa reciente”, de María Laura Pérez Gras, propone una lectura decinco novelas latinoamericanas: la trilogía de Claudia Aboaf conformada por Pichonas (2014), El Rey del Agua (2016) y El ojo y la flor (2019); Jaulagrande (2021), de Guadalupe Faraj, ambas escritoras argentinas, y Mugre Rosa(2021), de la uruguaya Fernanda Trías. Se pregunta por el tratamiento de la infancia en estas distopías ecológicas contemporáneas escritas por mujeres con el objeto de explorar la posibilidad de la creación de mitologías que ayuden a las nuevas generaciones a visualizar futuros sostenibles. En particular, se pregunta por la importancia de los vínculos en la creación de estos relatos que buscan resistir a los relatos del apocalipsis. A partir de los aportes teóricos de Haraway (1995;2019), Foucault(2010), Braidotti (2005), Berger (1999), Baccolini (2004) y Puleo (2011; 2015), se analiza cómo aquellas novelas representan el papel de la infancia y los infantes en estos escenarios futuros, ya sea como catalizadores de la crisis o como vehiculizadores de formas alternativas de vinculación y cuidado.

Invitamos a la lectura de los trabajos aquí reunidos con el objeto de profundizar en los estudios sobre la literatura especulativa latinoamericana contemporánea y sus manifestaciones acerca del poshumanismo.

Bibliografía